[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


20 febrero 2010

Sospecha, inquietud y recelo...

Dejarás de amarme? Lo harías, aún después de hacer conmigo el amor, al encontrarte en un libro una foto de aquél al que ya has dejado de amar?
Vas a dejar de quererme? Quizás eso suceda mientras releas la carta en la que le pedías hijos a otro que no era yo. Lo harías, en un cierto porcentaje de probabilidades, mientras revisases las cuentas y del fondo del cajón se te asomase un perfume, se te arrimara una nostálgia, te sedujese una sombra en la melancolía del pasado?
Se apagará la llama del sentimiento? Soplaría el viento frío sobre nuestro abrazo matinal antes del café con leche pero justo después del agua que hierve; tu corazón palpitaría bajo y suave al ritmo de antaño, allá donde habitan otros seres y pasiones que te brindaba algún extraño?
Muero de incertidumbre,
cuando me aquejan los celos,
se me escurren las certezas
y las seguridades pierden consuelo;
pues te imagino volando
no hacia el futuro sino al pasado
justo desde donde salías
cuando conmigo te encontrabas,
y me retuerzo en la duda
al imaginarte volviendo...
Será que nunca te fuiste
o que yo no te alcanzaba?

13 febrero 2010

Llegó el Otoño

Qué raro.
Se caen las hojas, se pudren las frutas,
se vuelan los pájaros... se nublan las tardes.
Qué extraño.
No hay mariposas, no quedan jazmines,
ni fresias... siquiera rosas.
Rarísimo.
Bajó la temperatura, se acortaron los días,
volvió el brócoli y se fue la sandía.
Sorprendente.
No sé que pudo haber pasado.
El verano se fue. El otoño ha llegado.

08 febrero 2010

Condimento para carnes...

Algo como
refregarnos

tocarnos, besarnos, chuparnos, calentarnos
con un poco de luz
para poder mirarnos
espiarnos
también escucharnos, gemirnos, susurrarnos
hablarnos, decirnos
pellizcarnos, mordernos, lamernos, babearnos
agitarnos, respirarnos, olernos
Todo eso...
así, bien calientes, podemos garcharnos
cogernos
darnos
gritarnos, acabarnos...
Abrazarnos, enchastrarnos
enguascarnos, apretujarnos
dormirnos, soñarnos, cuidarnos.
Despertarnos...

02 febrero 2010

despedida.

A veces sueño con volver al pólvo que el católico sabe haber sido, o simplemente al óvulo y al espermatozoide antes de ser cigoto. Quisiera que, como una mano mal repartida hace que las cartas vuelvan al mazo para ser nuevamente mezcladas, mi vida volviera a sortearse en una lotería azarosa del destino.
Otra veces me esfuerzo tanto que se me salen las venas de la sien, me concentro creyendo que lo que deseas se te puede cumplir, también por eso me asusto.
Cuando no soporto ni mi historia, ni mis pérdidas me angustio pero sólo cuando no soporto los avances o las ganancias es que intento suicidarme. Tuve el mensaje concreto de no estar lista para el viaje cuando me trajeron de vuelta a casa de una breve gira.
Hay cuestiones que quizás hoy no entienda, porque todavía no tengo la perspectiva que me permita ver con claridad.
Lo bueno siempre es poder expresar lo que pasa, lo que se mueve, lo que sangra. No puedo dejar de aplaudir a quien hace arte, literatura sobre todo, de sus sentimientos más viscerales.
Perdón si se hace largo lo que digo, es que siempre se hace largo cuando lo siento.