[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


13 septiembre 2010

Androids

Cuándo te volviste así? Aburriéndote de la vida, sentado en ese sillón toda la tarde mirando torneos de poker o escupidas olímpicas por IESPIEN. Cuándo se te fueron las ganas? Ya no salís, no te cambiás, no te peinás, no atendés el teléfono. No respirás, o no te escucho. Ya no reís, eso es lo triste: no te reís más. Hay sol? Hay nubes? Llueve? Nieva? Llegó el fin del mundo? Nada te alivia. Y, eventualmente, comés, vas al baño, te vas a cagar. Cuándo dejaste de latir? Te reviven los músculos faciales sólo a la hora de dormir. Ahí te veo, pestaneás, movés la boca, rechinás los dientes y roncás. Te duele? Te puedo ayudar? No parece, si yo te miro y vos bufás! Y cuándo te volviste así? Mecánico de tus movimientos, le das de comer al perro, lo sacás a dar la vuelta manzana, te hacés un café, te bañas en 16 minutos. Y no se me despeina ni uno sólo paso, no se me escapan tus pisadas. Si lo hacés todo, todo eso, justo y medido; esperado. Un reloj, me alteran tus tic-taques. Yo creí, me hiciste creer. Eras feliz, eras capaz, eras vos. No sé, desconfío. No sé si es mi percepción. Si me desdoblo y me proyecto en vos. Años mirándote, como si mi mirada te fuese a levantar. Queriéndo hacer telekinesis con mis ganas y tu desazón. Me aburro con tu cara pero me aburro mucho más con la mía. Y cuándo nos dejamos de querer tanto como para no desearnos, al menos, un final? Me confunde lo suficiente tu esquiva actitud como para querer rendirme y, a la vez, rendirme. Te quiero dejar porque de verdad te amo y, porque no sé si de verdad te amo: te quiero dejar.

1 comentario:

Mr. Kint dijo...

Ya se lo he dicho, siempre me ha dejado pasmado su intensidad; y esta vez no es la excepción.
Y sí, el tedio, el hastío, algo terrible. A veces hace falta algo, quizás algo muy grande, muy difícil de hallar, y otras veces, apenas con un sencillo ejercicio , de respiración, o de introspectiva, alcanza para moverse un poco de ese peligro sitio.
Saludos