[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


23 octubre 2013

Metal heart

amanece
sol de frente
humedad, baja presión
nubarrones
pesadez en los párpados
mal humor
murmullos
incidentes, insultos
indulto
presiente la tormenta
imagina relámpagos, jadeos
humedad, baja la luz
lágrimas de ira, de dolor, de deseo... 
llora y condimenta, así, la sopa

Escribe un cuento.
Imagina que un hombre la dibuja.
Le dedican un tema;
sonríe y se acuerda de un poema.

28 septiembre 2013

El juego

Marchita, se saca las penas.
Se quita la ropa, todita.

Marchita, se quiere olvidar...
y no olvida, respira.

Herida, se toca la sangre.
Se mira la cara, aguerrida.
Herida, quisiera morir...
y no muere, dormita.

Dolida, esquiva miradas y,
aunque no quiera, la miran.
Marchita, se deja tocar;

la acarician y sangra la herida.

Delira. Se esconde.
Viaja. Camina.

15 septiembre 2013

deja vù


Hoy soñé que te volvía a conocer.
Soñé que me perdía en la conversación por seguir la cadencia de tus palabras. Que me olvidaba tu nombre, ni bien aprendido, por prestar exagerada atención a tus labios soltando sonidos.


Hoy soné que te volvía a conocer. Soñé tu sonrisa, luminosa, y dientes. Soñé tus manos moviéndose, acompañando ideas. Hoy soñé que te conocía; que me hipnotizaban tus cosas y que, al volverme a mi casa, soñaba despierta el haberte conocido. Que de tanto soñarte, me pasaba de salida y retomaba la autopista; que no me molestaban en absoluto los minutos perdidos.

Y llegaba tarde a casa, donde me esperabas enojado por la demora, boquicerrado, insonriente, arrítmico... enmudecido.

07 septiembre 2013

Oído absoluto

Soy aficionada a la música...
A tus musicales ronquidos, a tus toses, tus estornudos. A la afinada entonación de mi nombre, en tu media voz, a capella, las mañanas de domingo.

06 septiembre 2013

Distancia focal

Soy aficionada a la fotografía...
A la foto mental que guardo de tu espalda, las cuatro gotas de ducha que te brillaban antes de ayer a la mañana sobre el cuello. A la instantánea de tu sonrisa bajo la luz oscura de nuestro cuarto en verano.

26 agosto 2013

Vos y yo,
y el abismo
o la tormenta;
el caos y la destrucción masiva...
Como una orgía desenfrenada
repleta de placeres inentendibles,
de dolores.

Vos y yo,
y la indiferencia...
Como un menage à trois
y yo mirando desde afuera.

Vos y yo
y la nada misma,
o la puerta de emergencia
bloqueada con cadenas y candados
y sus llaves en el fondo del cajón de los cubiertos,
oxidadas.

Y yo,
mi piel cuarteada de esperar lo que no llega,
y mis lágrimas surcándome la cara,
mis penas y desvelos,
mis sueños con serpientes, mis penumbras extrañadas.
Tantos infiernos, tantas ganas.

O yo,
sola.

18 agosto 2013

Ahí estábamos nosotros, a mitad de camino.
Sin lograr aprender a dejar de querernos.
Sin llegar a entender como hacer para odiarnos.
Ahí, sin saber si sería posible el olvido.

05 agosto 2013

Ganas de levantar la mirada y ver ojos atentos a mis pestañas. Ganas de saber que mis pecas están, una a una, registradas. De ponerme nerviosa, sonreír y toser; de que mi aliento sea el oxígeno que necesitabas. Ganas de roces ingenuos, de torpezas y adrenalina previas.
Ganas de desvelos, pensamientos y madrugadas. Conversaciones absurdas; charlas que no conduzcan a nada. Ganas de papelitos garabateados, notas sorpresivas, corazones en márgenes y flechas atravesadas. Ganas de llamados arrepentidos, de invitaciones inesperadas. Caminatas por parques, plazas, avenidas iluminadas. Bancos y piedritas, esquinas, kioscos. Ganas de todo y nada.
Esos segundos previos a un beso, en otros ojos verme reflejada.
Ganas de compañía, de algún plan pequeño, de ser deseada.
Ganas de manos que buscan cuero, que desordenen todo, que ardan. Ganas de labios sobre los hombros y palmas bravas. Ganas de cosas, de sentimientos, ganas que no terminen tan olvidadas.

29 julio 2013

Crímenes ferpectos


Con mi hastío la estoy matando, lo sé. 
Será agravado por el vínculo cuando la encuentren sin ganas de más nada y el corazón, al medio, abierto. O en defensa propia, si decide ir a dónde ya no pueda seguirla y olvidar que alguna vez me quiso.

La asfixio. Cuando no me voy a ningún lado y tampoco me quedo con ella. No estoy ni en sus manos o sus ojos, no estoy en sus caderas, arriba o abajo de su piel. No me quedo a respirarla y beberla. No me voy, estoy acá, y nada ni nadie me alcanzan. Ella respira cada vez más agitada, camina lento o rápido, llora y a veces se desnuda. No me alcanza y ella se asfixia.
Es que está tan linda cuando envejece de tristeza por el amor que siente no le corresponde. Cree que no le correspondo, siente eso y yo se lo dejo sentir porque me encantan sus arrugas de dolor. Me padece y la amo más.

Entonces me quedó acá sentado, en mi sillón de la distancia, viendo como no me alcanza, sufre; se asfixia. 

27 julio 2013

En carne viva. Sin abrigos, ni ropas. Sin piel.
Sangre, músculos, tendones. Huesos, órganos. Carne, a vivo, como gajos de pomelo perdiendo jugo por doquier.
Ya no hay excusas, así soy yo. Me ves? 

09 julio 2013

Ya fue

(reforma de un Ya fue de abril 2009)

Ya nos conocimos, nos amamos furiosos.
Ya nos vinimos grandes pero, antes, fuimos joviales y fogosos.
Ya hicimos las paces. Ya elegimos casa, la armamos, la desarmamos.
Ya planeamos.
Ya tuvimos descendencia.
Ya nos rompimos el alma. Y yo escapé en brazos de otro a gritar que con vos ya no quería más nada.
Ya fui y vine muchas veces.
Ya nos casamos, nos divorciamos, nos juntamos, nos enamoramos, nos entristecimos.
Ya nos escondimos y bebimos en bares perdidos. Ya entramos a hoteles por separado y salimos juntos de la mano.
Ya nos sacamos fotos, ya nos sacamos las ganas.
Ya fuimos una familia, fuimos amigos y enemigos.
Ya fuimos compañeros y dejamos de acompañarnos.
Ya te escribí en todos los papeles a mi alcance que te extrañaba.
Ya te superé. Ya me volví a enamorar y ya se me volvió a pasar.
Ya te puse en todas las canciones, te encontré en los libros viejos, en las esquinas frías.
Ya me hice amiga de tu ex. Me pelee y me volví a amigar.
Yo ya empeoré.
Ya me emborraché, vomité por nosotros todo lo dolida que estaba.
Ya dejé de fumar pero, también, ya volví.
Te dije que sí quiero y que nunca más. Por vos dejé el trabajo, el barrio, el delirio.
Ya te leí a oscuras, te lloré en silencio. Ya me ilusioné con tus mentiras.
Yo ya me imaginé con y sin tus latidos.
Entonces, se me revuelve el pasado y se entremezclan las palabras de amor y también las de olvido.
Las canciones se vuelven en mi contra.
Me confundo... y ya no sé ni a quién le escribo.

27 junio 2013

[inversamente proporcional]²

Cuanto mejor me vaya sin vos; más crezca, más avance...
Cuanto menos te "necesite" y más te "extrañe"... Más confirmaré que lo que siento trasciende toda lógica.

02 junio 2013


Es madrugada y puedo ver tu piel. Veo un hombro, en ángulo y a contraluz, de piel fría y perfecta como un mármol.
Veo ese recorte de algo que aún es mío y suspiro. Aunque no escuches, susurro que te extraño y dormito.
Es madrugada, veinte minutos después, y tu hombro sigue ahí. Es, hace años, tu piel la más irresistible de mis tentaciones. Más que nada, lo difícil es no tocarte. Ver tu piel, de madrugada, es soñar con roces y jadeos. Ver y oler tu cuerpo es acordarse con calor de todo eso que, durante el día y ocupados, no se extraña.

Es madrugada, amaneciendo, y la luz se va volviendo día. El hombro, lleno de pecas y lunares, es mío. Igual que el día, la mano que te toca y la boca que, junto al hombro y el oído, susurra que te extraño y acá estoy.

27 mayo 2013

Del amor y otras inequívocas e inexplicables contradicciones


Me lastimás, sabés?
Me herís a diario…
Siento cómo me sangra en pecho, la tibieza de mi propio ser escurriéndose por allí donde hace un rato me acuchillaste con frases filosas e indiferentes miradas de reojo.
Vos me herís y yo escucho de fondo una canción de amor.
El dolor que me causas tiene, aunque vos no lo entiendas aún, un lazo estrecho con el amor que me supiste dar. No me dolería lo que me duele si no fuese que, años atrás, vos hiciste cicatrices de malos recuerdos y ladrillos para un hogar con retazos de lo que quedaba en mi cabeza.
Vos, que pensás seguido en defenderte; vos, que creés que yo pueda acaso dejar de sentir dolor y relacionarlo con amarte; vos, que no vas a arrepentirte nunca de no querer aprender. Vos, me raspás. Y, a mi, me queda en carne viva el alma.
Es que mi sangre también es tuya ahora. Por eso siento, cuando me herís, que se desangran tus ideas y proyectos. Y, cuando tus sueños se desangran, laten más fuertes mis dolores.
Me estás matando, amor. Quizás hasta lo hayas logrado ya. 

Y, yo, de fondo, escucho una hermosa canción de amor.

26 mayo 2013

Cuándo


Cuando, quizás, deje ver
lo que ya nadie me mire;
cuando no haya más piel
que no sangre, que respire...
Cuando, tal vez, me desvista
y sea cuerpo y carne de otro;
cuando me deje comer
sin temor a los destrozos...
Cuando, seguro, me duela;
porque, ya sé, dolerá...
Cuando no importe, no quepa;
cuando no halle, no entienda,
no escuche, no vea, no calme...
Cuando no vuelvas, no cedas.
Cuando ya nadie me mire,
y me desnude otra vez,
[y me vean].
Sabrás al fin que morí
allí donde ya no me sientas

03 mayo 2013

breve la carta


no hay mucho que decir
no queda nada
lo que yo mas temía
ahora nos pasa
no somos fuego
siquiera brasas
el frío de tus manos
silencios sin miradas
antítesis de todo
pocas palabras
duelen los recuerdos
duelen las pausas
pesares en los ojos
sangre en las palmas
no habrá ya mas errores
ni esperanzas
el frío del invierno
y nuestra casa
vacíos los placares
ancha la cama
largo el olvido...

16 abril 2013

Juegos

Luces

Luces rojas y frenadas. Intermitencias. Giros inesperados.
Anochece más temprano y balizas. Nuit, tristesse.
Una autopista sin salidas. Velocidad que inevitablemente implicará accidentes y muertes.
Luces de carteles. Luces amarillas. Luces, sombras; luces rojas y frenadas. Estallido.

Sonidos

Sirenas, gritos. Llanto. Mórbidos ronquidos.
Llueve entorpeciendo la madrugada trágica.
Un camino húmedo. Trampa. Consecuencias obvias y obviedades; derrape.
Estruendos. Silencios y frenadas. Sangre.

29 marzo 2013


El otoño nos trae hojas secas que se caen de los libros, amarillentas y crujientes.
Caminás arrastrando los pies; el piso de cemento está húmedo y mohoso. Ya no me mirás cuando hablás y, entonces, me cuesta entender qué decís cuando decís. Me hablabas? Me estabas mirando cuando yo me secaba las lágrimas? Parecía que me mirabas...
A veces creo que te reís cuando yo no estoy. Que, si yo no te veo, vos sos feliz.
El otoño nos trae un cierto abrigo, un respiro, un suspiro y un dolor. Vos, que ya no sos vos hace rato, y yo, que ya no sé quién soy ni para qué he venido, nunca nos dimos la mano para caminar ni nos besamos antes de dormir. 
Disculpame, hacia dónde estamos yendo? Quisiera poder preguntarte pero yo ya no te hablo cuando te miro y, quizás, me cuesta comprender. Sospecho que no hay rumbo; es que ya no hay plan. 
Que ahora sea lo que deba ser... 

13 marzo 2013

la herida




"nunca fue tan breve una despedida
nunca me creí que fuera definitiva
nunca desprecié una causa perdida
nunca negaré que son mis favoritas"


Flor de Loto - Héroes del Silencio





Me falta el aliento.


Veo pasar delante de mis ojos fotografías de mi vida. Creo que me voy a desmayar. Estoy perdiendo el conocimiento? O lo estoy recobrando?
Morí?
Siento ganas de vomitar y se me aflojan las piernas.


Las imágenes no cesan. En todas estás vos.
Veo cosas que no puedo decirte, cosas que al intentar digerir me quiebran la voz y, mientras intento desatar el nudo que me estrangula la garganta, lágrimas ruedan por mis mejillas. 
Más recuerdos. Todo un freezer lleno de criogenizados sentimientos comienza a derretirse.


Pronosticaron tormenta y pesadillas intermitentes para esta noche. 
Quizás quieras decir algo antes de que se largue...

01 febrero 2013

plumas secas


De un árbol cae una rama y, sobre la rama, un nido y un pichón. 
El pajarito chilla y salta; abre con torpeza las alas y no consigue aún volar. Grita, volando en círculos, mamá pájara y amenaza con picotearme la cabeza.
Busco un trapo para agarrar al pájaro y no dejarle mi olor. Lo acomodo sobre el nido y a éste sobre una rama nueva.
Mamá pájara revolotea en círculos, gritando más que antes, pero no se acerca al bebé. Los dejo en paz pues en un rato todo será como deba ser.

Me olvido de las aves y sueño con mariposas. Amanece; me hago mate. 
Salgo descalza a sentarme bajo la sombra del limonero y, al sentarme, recuerdo al pichón. Lo veo, quieto, sobre su nido y de su mamá ni noticias.

Al mediodía, desde la ventana y mientras preparo el almuerzo, veo al pichón caído y chillando dar dos saltos. Veo a Lara, cachorra muerde pichones, hincarle los colmillos. Mamá pájara grita mientras vuela pero no atina siquiera a acercarse.
El bebé queda, sin vida, sobre el pasto pues así quieto ya no tiene ningún sentido para mi perra, que vuelve a la sombra del limonero a dormir.
Mamá, 20 minutos después, baja hacia su pichón con una lombriz en el pico y lo mira. Sale volando y vuelve a bajar. Deja la lombriz y vuela. Baja otra vez.

Yo, cierro la ventana y no entiendo. Ni siquiera quiero volverlo a pensar.