[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


11 abril 2012

No sabe, no contesta

No sé. Mejor dicho, sé. No quería que te quedaras...
Si bien me hubiese encantado escucharte decir que me amás, que vos no te querés separar, que te duele; no quería que la charla terminara en una reconciliación pedorra de esas de siempre, que muchas veces hasta incluyen el sexo que nos estamos debiendo y una densa vuelta a lo de siempre. Una madrugada templada y la mañana siguiente más fría del año. No. Para eso andate, sabés?
No quería que pusieras cara de nada tampoco y que afirmaras varias veces que vos no querés seguir conmigo. 

Entendí, ahora que me quedé sola, que cada vez que decías si llegamos, finalmente, a decidir separarnos estabas queriéndome decir que no estás seguro. No, yo tampoco. No quería que te fueras. No quería quedarme sola, sentada escribiendo las cosas que estoy escribiendo sólo para no ir hasta la cocina a tomarme sin prisa y sin pausa alguna, si no todas, las botellas que muestran desafiantes sus mitades vacías. No. Te tenías que quedar, entendés?
No sé, qué sé yo!
Quizás así sea lo mejor. Vos te vas y yo aprendo a vivir otra vez sin vos. Doy vuelta los muebles del living. Compro varios, muchos, adornos económicos pero que zafen en el bazar barato que abrieron hace poco. Me anoto en algún otro curso, me corto el flequillo y, de tanto aguantarme las ganas de llenar las botellas de vacío, pierdo los kilos de más que hace rato te molestan a la vista cuando buscás algo en mi que te encienda. Me siento superficialmente aliviada así vos podés terminar por sentirte aliviado por mi y, los dos, nos dejamos convencer de que está todo mucho más ordenado y prolijo así.
, es lo mejor así. Fingir que no nos queríamos demasiado, casi nada, a ver si el dolor se lo cree y desaparece.
O quizás nos estemos equivocando. Entonces vos te vayas y yo llore todas las noches hasta que el cansancio me venza y duerma cada vez peor. Y pierda esos kilos, sí. Y me mantenga a duras penas fuera del camino del exceso, pero sólo porque sin vos no tenga sentido tampoco ser Barbie Superstar. Seguramente abandone el curso junto con el curso de mis días. Probablemente trastabille en repetidas oportunidades y vos también, también adelgazado y resistiendo a tus propios vicios, sientas que estamos equivocados en la decisión y cada cual en su miseria se esfuerce por hacerlo notar.
, equivocarse sería lo correcto. Elegir mal, que vos te vayas y que yo me quede, que nos extrañemos. Que nos extraviemos, solos. Que nos perdamos, nos busquemos y nos desesperemos frente a la idea de no volvernos a encontrar.
Que entendamos, de una puta vez, que con el amor sólo no alcanza. Y que sin el amor todo sería más sencillo. Que me vuelvas a mirar a los ojos, que te vuelvas a dejar conmover. Que digas algo, que me escuches un segundo... algo, qué sé yo.

No sé...

16 marzo 2012

tambor horizontal

Yo estaba tendiendo la ropa de cama recién lavada, en el fondo, al rayo del sol del mediodía y en ojotas. Maldecía en chino mandarín por ser la única dedicada a estas tareas. Juraba por Dios y la Patria que iba a encontrar la oportunidad de encajarle a otro el mando del laverrap doméstico. Escupía baja espuma por las orejas, en trance bajo los influjos del cloro y los excesos de suavizante, abrochando mi desgano a la soga con broches de madera corroídos por la intemperie diaria.
Pensaba en morirme antes que eternizarme como lavandera. Deseaba intensamente algo que centrifugara mi destino cuando sentí el frío correrme por la espalda y las chicharras enmudecieron al unísono. La luz se intensificó hasta convertirse en un enorme blanco todo mi alrededor.
Perdí el equilibrio, se desparramaron sobre el pasto los 20 broches que no había utilizado aún y comprendí sin más que la liberación estaba siéndome revelada.
Una bala perdida manchaba con mi sangre las sábanas que ya otro iba a tener que volver a lavar.


13 marzo 2012

harapos

Pobre mina. Siempre dudando y volviendo a repasar sus elecciones. Siempre desvelada soñando que hacía diferente su camino... Jugando a la película mental de ser distinta.
Pobrecita. Haciendo de su tiempo una gran pérdida constante cuando de vez en cuando y con periodicidad se arrepiente del presente y bucea en el recuerdo de pasados miserables... Bailando en soledad el baile de la silla.
Paupérrima. Enamorada del error, siempre buscando hacerlo mal. Armando problemas para después poder llorar... Corrigiéndose post mortem.

No es cierto que aún, en secreto, la amás? Que su presente bello no es más que un pasatiempo y vos vas a esperarla hasta que vuelva a fracasar?

04 marzo 2012

autentico y decadente

Estas allá... y yo acá.
Inevitablemente, te extraño.
Me paso gran parte del día resoplando molestias y enojos para darme cuenta cuando me acuesto que estoy deconectada de vos, que me siento agotada físicamente, que no sé donde quedo nuestra vida compartida, que esto es un caos, un desorden infernal; pero que sea como sea que vaya a ir dándose, quiero que sea juntos. Que si se va a acomodar todo o va a estar cada vez mas complejo estoy dispuesta a tener paciencia porque quiero recibir con vos cada día, cada agotadora jornada, hasta volver a las noches, los sueños, el descanso.

En fin, estas allá... y yo acá.
Lo bueno es que son dos lugares diferentes de una misma casa, como dos estados distintos dentro de un único amor.


02 marzo 2012

sensorial

Tenés en los ojos marrones y grises, cálida paleta otoñal, de hojas secas y nubes. Tenés el recuerdo, de años y años, grabado en el paladar con su sabor a humedad y tristeza.
Existen, entre tus miedos, razones certeras que ponen alerta tus cinco sentidos.
Llegan los días de tardes de noche; las mañanas que lentamente reclaman más cama, más sueños, más tiempo. Vuelven frazadas de lanas pesadas, de colores gastados y olores pasados.
Tenés ganas, como cada marzo, de llegarle al alma... de llevarle calma. Tenés paciencia y desesperación de sobra, porque todo llega y porque todo acaba. Porque lo inevitable es eso, ni más ni menos que el destino. Porque la realidad demuestra que el pensamiento atrapa, atrae.
Llegan abrazos, llega la lluvia, llega el zapallo... otoñal llega, además, la inspiración.

20 enero 2012

en la cancha se ven...

Y te me apareciste. Guacho, compadrito, corajudo, ancho. Con el pelo negro y los ojos melancólicos y grandes, como los más románticos del más puro romanticismo.
Y sonreías, como antaño me habrías prometido. Como otros tantos me prometieran. Como ya otros me habían sonreído en sueños. Los dientes brillaban; tanto que tuve que entornar los párpados, entrecerrar las pestañas, para poder mirarlos y ver que eran más grandes que nunca.
Y caminabas a los saltos, trotabas. Desfilabas, parecía. Sacudiendo el pelo, sonriendo. Mirándome a los ojos. Prometiéndome cosas telekinéticamente y dándome excusas por adelantado.
Y sonreías. Las promesas y excusas me latían en la mente mientras el brillo de tus enormes dientes me acuchillaba las retinas.
Me dieron ganas de llorar de bronca, típico. Pero los lagrimales también me dolían a causa del reflejo.
Entonces relinchaste y me acordé. Te volví a poner el celofán con cuidado y el moño.
Mañana cuando despierte, salgo a la calle y te dejo en la puerta de alguna otra...

18 noviembre 2011

el mejor aroma, la mejor textura, 
lo más sabroso, 
lo más hermoso
lo silencioso, lo melódico, lo estruendoso...

de tus ojos, tus cabellos
tu piel
tus besos
susurrando mi nombre, cantándome, reclamando mi atención

si quise soñarte
antes de conocerte
y me salió un conejo de la mente

si quise pensarte
antes de amarte
y me latieron las venas de la frente

mis mejores tiempos, la mejor excusa
lo más osado
lo más precioso
lo calmo, lo revuelto, lo escandaloso...

de tus manos, tus deseos
tu latir
tu aire
el ritmo de tu vida, creciendo, liberándose de mi

 para Jose, 
mi reflejo y mi contraluz, 
en su 6to cumpleaños.


22 octubre 2011

siviembre

si transcurre el tiempo,
si los días se suceden,
mientras las horas corran
y meses terminen y empiecen...

si hay sangre fluyendo,
si la vida [o si la muerte]
mientras recuerdos sobran
y en mi mente se retuercen...

mientras haya una secuencia
ordenada, y no a su suerte,
si casi finaliza octubre
y sobre el fuego proyectos se cuecen...

mientras eche el viento
al pasado que sobre mi se cierne
muchas heridas cierran y se curan
a la par de que llega noviembre...

01 octubre 2011

Sacrificio al genio

vaho,
hedor de mi humor de hoy
mala cara,
moho en la calma...

sopor, náuseas,
fetidez de mi ánimo
pocas ganas,
enemistad de mi alma...

putrefacción,
voluntad descompuesta
sin deseos,
sólo clavos en las palmas...

16 septiembre 2011

brindis

Tose y se tapa la boca con las dos manos. En un gesto involuntario se le escapan ganas de vomitar que reprime y corre al baño.
Desde la sala, se la escucha toser más y un poco más. Se la escucha y causa tos; contagioso como ver a alguien bostezar. Todos hacen una gran arcada y al darse cuenta, vuelven a toser. Ella, en el baño, escupe sangre y salpica un poco el espejo. Se moja la cara y se enjuaga la boca con un buche de agua tibia. Se pone en un dedo un poco de pasta de dientes, se la frota por las muelas y hace espuma. Vuelve a escupir y el agua sale rosa.
Al mirarse nuevamente se encuentra el rimel desparramado sobre los ojos y aún lágrimas después de las arcadas. Entonces toma un pedazo de algodón, crema humectante y se demaquilla. Se pone 5 puntos de base, polvo compacto, rubor y sombra en los ojos. Brillo labial, delineador, rimel nuevamente. Se saca el flequillo de la cara con un clip y luego se recoge los rulos dorados con una hebilla de gancho.
Hidrata sus manos con una loción perfumada con castañas, rectifica su perfume importado en las muñecas.
Hace una última inspección de su semblante en el reflejo y sonríe, con ánimo. Abre la puerta y sale.
Allí, nadie se habría atrevido a hablar sino hasta poder verle el rostro. Ahora, con la certeza de  su bienestar uno de los invitados aplaude y vocifera chistes relacionados con su demora y le atribuye a la tos la liviandad de una excusa. Ella, al sentarse nuevamente junto a todos, aclara la garganta y abre la velada con voz metálica, controlada, monotonal levantando su copa de Pinot Noir.
- Por los años, por los proyectos, por el futuro...
Y, mientras sus amigos ríen y chocan cristales, susurra para sus adentros "...los que hemos compartido, los que alcancé, el que ya llegó..." y bebe. Un poco para distraerse y otro poco para callar a su garganta, desesperada, sangrienta.

26 agosto 2011

sin título

Imagino conocerte, parecida y diferente, y desespero...
Y luego escucho, veo noticias y lamentos. Veo abandono y veo búsqueda; veo versiones e hipótesis.
Imagino dolores ajenos, infinitos e imposibles, y lloro...
Y no duermo, sólo pienso. Veo fantasmas de mujeres que no pueden; veo heridas que no cierran nunca más.
Imagino repartir estos temores, dividirlos o multiplicarlos, y no puedo...
Y no quiero, o no sé cómo, o: no quiero.
Veo pañuelos, banderas y velas. Veo plazas, marchas y noticias. Veo encuentro y desencuentro, nada más.
Quedate ahí, acá... conmigo. Quédense así, no entiendan nada.
Y, como trilladas palabras de mi abuela,
"entenderán sólo cuando los tengan"
que los hijos duelen tanto
que llorar por los ajenos
es lo mínimo hacemos
por respeto, por instinto y por temor.

17 agosto 2011

hard woman

Cuesta seguirte. Recia, dura, distante. Cuesta hacerte compañía, generalmente sobran las palabras pero ajustan los silencios. Incomodan las miradas y tocarte es tan difícil como entenderte.
Y no me quiero ir, ni quiero dejar de intentarlo. Sólo que, generalmente, me pregunto si en realidad esto te sirve; si te importará que yo insista en descifrar muchas de esas cosas que pareciera que escondes con tanto esmero de mí.

21 julio 2011

oídos sordos

El paso del tiempo
inquieto en mi cuerpo
repica, golpea
sacude mis huesos...

Incierto te siento
indeciso, disperso.
Aplaudo, pateo
reclamo tus besos...

No encuentro respuesta
no existe, no tengo
amaga, simula
ignora mis rezos...

09 julio 2011

herida abierta

Te acordás? Siempre jugando conmigo. A quererme y no quererme; a llamarme o a olvidarme...
A desearme o no mirarme, a besarme o a ignorarme.
Lo recuerdo bien. Acurrucada en un colchón, esperando de tu mano mucho más que un apretón, con un vaso de licor y un cigarrillo... estirándome para alcanzarte en el silencio algún que otro sentimiento que te sirva de canción.
Te acordás? Vos solías dormirte sin haberme complacido y yo, tan necesitada en esa época, me sentía cerca tuyo al menos y, abrazada a tus últimos ronquidos, me dormía ya cuando en tu cuarto entrara luz.
Siempre jugando, siempre.
Y el recuerdo pasea otoñal entre mis labios, trova por más y se escurre burlón.

13 mayo 2011

multiple indivisibilidad

Suele sucederme, muy a menudo, que no soporto tus defectos.
Cada uno de ellos, ordenados alfabéticamente o por color, desfilan frente a mis ojos saturándome la vista.
Entonces creo que tengo que dejarte. Me quiero ir, quiero cambiar; no quiero aceptarlos. Quiero que desaparezcan o que otras cosas mejores los reemplacen.
Así, lloro un rato largo. En realidad no quiero irme, ni alejarme de vos. No quiero olvidarte, no podría jamás. No encuentro soluciones, me retuerzo en el dilema de aceptarlos. Me da bronca. Me duermo...
Y al despertar siento que, si soporto los defectos de los demás, no hay más que aceptar todo eso a lo que quise ponerle otro nombre y llamé alterego.

Bienvenidos a la imperfección, les deseamos una feliz estadía!

23 abril 2011

playlist

Adiós carnaval.
Me doy vuelta para mirarte, aunque sospecho que no hace falta. De verdad pasan los años y sos cada día más hermosa. O no, pero tenés ese no sé qué que te hace tan vos, tan mía; tan así te recuerdo que no hace falta mirar para saber qué voy a verte. Será por eso que la primer impresión no cuenta y me aturde, mucho más que la imagen, tu voz que quiebra el espacio y, punzante, me cachetea con pasado. Estás hablando y todos mis sensores suenan, se activan, me avisan que llegaste. Par de años sin oírte, sin mirarte, sin olerte, y acá estás. Llena de todo lo tuyo, todo lo que me quedó grabado en la nostálgia.
Hay un perfume que no quiere dejarme abrir los ojos y tu áspera carcajada que me apretuja la sien.

Buena suerte.
Era elegir o mentir. Era crecer o morir. Ahora que te siento, lejana pero dentro mío, recuerdo cómo dejé pasar las horas confusas y te perdí. Cómo evité retener cómo no cerré puertas.
Mientras decías que te ibas, siempre pensé Hasta luego, nuevo amor. Y nunca, pero nunca, dije que no.
Mas te escucho, como siempre que te escucho, y me retumban los aplausos del final.

Sapo de otro pozo.
Ojalá, hace frío cuando dicen que estás hermosa. Hay escarcha en cada noticia acompañada de tu nombre.
Pero resulta que me emborracho y siempre regreso a tus recuerdos. Ojalá entendiera mejor que no vas a volver. Ojalá pudiera no esperarte. Ojalá te fueras atrás de otro y no volvieses; ojalá eso doliese lo suficiente como para no querer perdonarte.
Pero estoy viejo para crecer... y vuelvo a ningún lado. Linda, hermosa, deliciosa; te sueño conmigo cada mañana mientras camino por la puerta de la Catedral.

20 abril 2011

Positiva

Me dispongo apurada, casi a las corridas, como si llegara tarde.
Sintiendo el peso del paso del tiempo, creo estar lista y miro la hora. Un tic-tac interior me acosa. Ansiosa, miro el calendario, vuelvo a mirar el reloj. No llega. Dónde estará?
Me miro en el espejo. Estoy realmente preparada? Me faltará algo? Qué estaré olvidando?
La experiencia me dice que voy a dar cuenta de ello cuando ya esté en viaje; a mitad de camino quizás.
Me invade temor frente a su demora. Llegará? Qué estará sucediendo, ahora mismo, allá afuera?
Me siento, alternando estados, confusa e iluminada a la vez. No quisiera equivocarme. Impaciente, reviso la agenda. Era hoy? Qué hora es?
Camino, me vuelvo a mirar y el reflejo de mi misma se ve perfecto. Y, a pesar de su retraso, sé que así es mejor. No me siento sola, al contrario.
Estoy convencida y es momento de enfrentar la incertidumbre. Quiero saber por qué no viene y busco una respuesta pronto.
Entonces cierro los ojos pues no sé enfrentarme a los últimos segundos de duda. Trato de pensar en positivo y vuelvo a abrirlos sin respirar.
[ || ] Positivo.
Te espero, sé que estás en camino.

14 abril 2011

Dejaste unas cuantas baldosas vacías.
Che... a quién le pido gamba cuando ahora, renga, pasen las horas?
Muñeca dulce, entre la reja y tus besos ahora hay frío.
Mina capaz y libertaria
tengo el secreto de tus ojos, pestaneando en mis recuerdos
Yo nunca volví a soñarte
aunque una vez intenté ir a verte
Al menos, confieso recordarte viva
para mi te fuiste de viaje
por dónde andará esta piba!?
Cuantos alfajores te permitimos,
cuantos descuidos se nos revuelven
Yo te extraño
y eso ya no se resuelve.

12 abril 2011

A los hechos me remito

Soy de esa clase de personas.
De las que sufren, padecen grandes miedos.
De las que los temores atormentan con constancia y sin piedad.
Cuando algo me asuste un poco, no demasiado, seguramente buscaré argumentos científicos, filosóficos y hasta psicóticos para conseguir un pánico absoluto.
Soy de esas personas a la que el pavor debería paralizar por completo.
De esas que buscan sistemáticamente excusas para dejar de avanzar y rendirse al espanto.
Sin embargo, el terror sólo alimenta la bravura.
Soy de esas personas a quienes, además de miedos, les sobra valentía.

07 abril 2011

Sobre mi derecho a hablar

Siempre que creo que perdí la inspiración, busco tu nombre en google y entro a todo lo que se parezca a vos.
Mientras haya sitios que te nombren, seas vos o cualquiera de tus homónimos, habrá en mi mente un disparo (un libro, una palabra, una guerrilla...) que me lleve a tus muslos. A tus caderas, a tu cintura desnuda, a tu piel fría y blanca como mármol.
Así es que, habiendo perdido una y mil veces las ganas, gasto papel... y te doy una canción.