[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


16 noviembre 2010

Confesiones de una noche de noviembre

Te amo todo.

A vos, con todas tus virtudes. Tus valores, tus claros conceptos y definiciones de principios. Tus verdades, las más dulces y también las amargas. Amo tu sinceridad. Amo tu respeto hacia vos mismo. Amo tus proyectos, los que me incluyen y los que no. Amo, a pesar de mis inseguridades, el pasado que te hizo, este, mi hombre. Amo tu masculinidad, tu aspereza, tu rusticidad y tu distancia. Las amo pues enmarcan los detalles delicados de tu ser. Amo tus gestos, tus miradas, tus manos y tus señas. Amo tus guiños, sobre todo los que construís conmigo. Amo tus humores alterados, amo haber aprendido a amarlos. Amo tus risas, tus carcajadas, tus cosquillas. Amo tu insistencia, tu tozudez, amo más aún cuando cedés dejando en evidencia que me amás más allá de tus convicciones. Amo tus despojos, tu desinterés, la total ausencia de egoísmo. Amo la suavidad con la que me poseés, la calidez con la que me sostenés al lado tuyo, sin ejercer presión pero con firmeza. Amo tu mano como guía, también como sostén. Amo que me reconfortes con palabras aún cuando sepas que lo más importante ya lo dijiste con acciones. Amo la transparencia de tus actos, amo la confianza que exige tu actitud. Amo las oportunidades que jamás desprecias, amo que aproveches todas y cada una de ellas para crecer conmigo. Amo nuestros días, desde el principio y para siempre, como jamás creí que se podía. Amo los sueños que compartimos en las noches, amo amanecer apelmazados, amo tocarte con los pies helados cuando no sé cómo traerte de nuevo al lado mío. Amo la certeza, la convicción, lo que debe ser y se siente incluso en la tormenta. Amo las tormentas que nos sacuden la rutina y nos encuentran siempre dispuestos a remar. Amo nuestros pasos, amo las ganas con las que avanzamos. Amo haberte cruzado y, mucho más, amo haberte reconocido. Amo que me hayas dejado pasar del otro lado de tus costillas. Amo todo lo que dejamos por ir detrás de todo aquello que tenemos merecido. Amo ser parte de tu historia. Amo hacer con vos, y cada día, nuestro destino.

12 noviembre 2010

velocidad

en la velocidad
encuentro
la furia y la bronca
el dolor
avanzo y no freno
te digo que no
esquivo reflejos
retomo
patino
vuelco
me sacudo la tierra
y vuelvo a salir

en la velocidad
no se nota
si hace calor

02 noviembre 2010

otro noviembre

uno más
y me late en el vientre
cada proyecto perdido
como me duele el recuerdo
de aquello prometido
también en noviembre

uno más
y propongo un quiebre
de ahora en más a lo vivido
como dejar en el recuerdo
todo aquello padecido
y finalmente hacer un cierre

y uno nuevo
avanzar ahora y siempre
como hemos aprendido
intentando llegar al puerto
que tú me has ofrecido
algún principio de septiembre...

27 octubre 2010

la mujer incompleta

encontró su porción perdida

cuando descubrió al abrir los ojos

que se hacía de día

y sobre su nariz tu aliento

le recordó la noticia

se completaba su ser

para toda la vida...

19 octubre 2010

Natureza

Se reinventa la naturaleza
O el lazo que nos sostiene
Ella me sonríe desde los brotes
Y le devuelvo la gentileza


Se reaviva y se retuerce
Me estalla delante de los ojos
Pacífica, sin que me esfuerce
Entra por los pies y las manos


Ahora tengo un jazmín
Una palmera, un cerezo
Una plaga de hormigas
Una santa rita carmín


Tengo pasto nacido
De mi propia mano y la lluvia
De la tierra removida
Y las lombrices rubias.


Se renueva y estalla
Así es la Madre Tierra
Y los hijos le vuelven
Aún aquellos que callan


Y sonríe todo mi cuerpo
Al sentirse atraído a echar raíces
Porque a eso hemos venido


Y fotosintetizo
Florezco y doy frutos
Soy lo más profundo de mis sentidos.

13 septiembre 2010

Androids

Cuándo te volviste así? Aburriéndote de la vida, sentado en ese sillón toda la tarde mirando torneos de poker o escupidas olímpicas por IESPIEN. Cuándo se te fueron las ganas? Ya no salís, no te cambiás, no te peinás, no atendés el teléfono. No respirás, o no te escucho. Ya no reís, eso es lo triste: no te reís más. Hay sol? Hay nubes? Llueve? Nieva? Llegó el fin del mundo? Nada te alivia. Y, eventualmente, comés, vas al baño, te vas a cagar. Cuándo dejaste de latir? Te reviven los músculos faciales sólo a la hora de dormir. Ahí te veo, pestaneás, movés la boca, rechinás los dientes y roncás. Te duele? Te puedo ayudar? No parece, si yo te miro y vos bufás! Y cuándo te volviste así? Mecánico de tus movimientos, le das de comer al perro, lo sacás a dar la vuelta manzana, te hacés un café, te bañas en 16 minutos. Y no se me despeina ni uno sólo paso, no se me escapan tus pisadas. Si lo hacés todo, todo eso, justo y medido; esperado. Un reloj, me alteran tus tic-taques. Yo creí, me hiciste creer. Eras feliz, eras capaz, eras vos. No sé, desconfío. No sé si es mi percepción. Si me desdoblo y me proyecto en vos. Años mirándote, como si mi mirada te fuese a levantar. Queriéndo hacer telekinesis con mis ganas y tu desazón. Me aburro con tu cara pero me aburro mucho más con la mía. Y cuándo nos dejamos de querer tanto como para no desearnos, al menos, un final? Me confunde lo suficiente tu esquiva actitud como para querer rendirme y, a la vez, rendirme. Te quiero dejar porque de verdad te amo y, porque no sé si de verdad te amo: te quiero dejar.

10 septiembre 2010

Paranoids.

Pasar por ahí, mirar sin mirar. Hablar sin decir, para escuchar sin ser oído. La música es a propósito, no disimules! No importa, si total no voy a preguntártelo. Lo sé, lo siento, es claro. Es un mensaje subliminal. Me ves, cuando yo no te miro, y notás que hierve el agua en mis venas. Te debe gustar, no sé. Sé que pasas por acá sin mirar  y decís sin decir para oír sin ser escuchado. Y que mi música, sabés, también es un mensaje. Si te hierve a vos también, lo sé y vos sabés que yo sé. Sé que debés hasta concer mis esquinas, que sabés de mi todo lo que yo siempre quise ocultar, lo que ni yo querría saber de mi. Sé que sabés, sé que querés que me entere. Sé que "todo bien", sé que "nada raro". Sé que dije lo mismo. Sé. Yo sé. Se nota. Y te viene bien, querés excusas nuevas. Y yo también, yo me doy cuenta. Nadie lo ve. Lo veo yo, porque yo lo recibo claro de tu mensaje. Lo veo yo que también lo digo cuando no veo lo que miro o viceversa. Yo te conozco, tanto que conozco lo que no quisieras ni vos saber de vos mismo. Sé que hay que seguir, como se pueda. Que cuando yo digo algo, vos entendés otra cosa. Y yo siempre digo lo indicado para que vos entiendas lo correcto, para no dejar de hacer siempre lo contrario. Lo contrario a lo que parece, a lo que debería, a lo que decís que quisieras cuando decís lo indicado para que yo entienda lo correcto. Yo sé, no ves? Que cuando vuelva a tenerte rondando, mirando sin mirar, oyéndote oír sin escuchar, voy a saber que entendiste esto. Que me enfermás, entendés? Me enfermás desde tu tumba, mierda. Y me asomo, recurrente, a escupirte la cara para que entiendas de ese gesto lo correcto. Y no te encuentro, desapareciste. Y de eso, yo sólo entiendo lo indicado.

II: simbiosis del amor eterno

Una mano sobre el hombro. Crece un mundo y la rodea, la abraza. Fuerte. Con fuerza disipa los temores que trae la noche. Sumergiéndose en su cuello cede y entrega el dolor a cambio de caricias. Ella llora y él la entiende. Contenida. Comprensivo. Lógicamente se aman. Apasionados.

Una mano en la cintura y duerme el mundo. Ella se duerme, él la sostiene de la mano para que no se pierda en pesadillas. La cuida. Luego vuelve a abrazarla y la acompaña en el viaje onírico. Por la mañana la regresa hasta la cama, la despierta.
La lleva cada día desde la sombra hasta la cima más luminosa de su alma. Ella agradece internamente y le devuelve una sonrisa abierta de par en par.
Una mano sobre la panza. Ya no le duele más nada. Y viajan juntos e inventan historias y cuentan cuentos y levantan polvo al caminar. Una mano sobre la otra, como dos viejos. Ya es futuro y estan sentados frente al mar... y allá lejos queda la angustia y el sufrimiento.
No habrán sido parche, son complemento, condimento.
Un atardecer se la lleva el viento, la deja sin aliento, él desespera tres segundos y comprende, el tiempo es tiempo, anda corriendo y ha tropezado sobre su corazón. Entonces como antaño, se acuesta a su lado, toma su mano, se hunde en su cuello, le devuelve lágrimas pasadas, le grita que la ama, así viejita y arrugada. Cierra los ojos mas no sueña, se guarda el aire y corre tras ella.
La encuentra sentada en un banco de una plaza, hermosa y jóven como quién sabe cuántos años atrás. Se sienta a su lado y le pregunta: aún me recuerdas? Soy aquél a quién siempre le has confiado la noche para poder descansar.
Ella sonrie, se acomoda sensualmente la cabellera rejuvenecida y sus dientes brillan con el resplandor: lo sé, vine buscando un cómodo asiento para compartirte mi eternidad.


(y una mano sobre otra, siempre que los sueño, los veo conversar)

01 septiembre 2010

vencedores, vencidos.

Cuánto te apuesto?
Te sigo teniendo clavada
en el medio del pecho
o en las yemas de mis dedos,
como si fueses una espina
o quizás como una espada...

Te repito: te lo apuesto, pasan los años y todos crecemos... y yo sigo juntando pus en la herida, engangrenándome el alma. Que las batallas inconclusas lastiman, no tanto por los ataques y ofensas recibidos, sino por la vacante del vencedor que no proclaman.

16 agosto 2010

La fiesta inolvidable. (Birdy, nam nam)

Estamos en mi casa; es mi casa pero hay una reunión con mucha gente.
Estoy sentada al lado de Nico y, al lado de él, Pancho. Yo le digo algo a Fran: re bieeeen! y pregunto: y vos cómo andás?
A Nico parece incomodarle la pregunta, él cree que estoy preguntando algo que está más que claro que le arde, que le duele. Me mira, con esa cara que sólo él puede poner y dice lo que recuerdo como un "justo eso vas a preguntar?". Me da bronca, me da bronca que no entienda que fue sin querer. Lo agarro del pelo y de las manos (y en esa posición yo puedo sostenerlo sólo en sueños) y lo golpeo contra una pared, o una puerta. Lo golpeo y le grito, y sigo golpeándolo mientras se va achicando, de tamaño y de edad, y mis gritos se oyen lentos y bajos en revoluciones. Se patina la cinta, se me está quedando sin pilas el walkman, parece. Y se achica hasta quedarme en las manos algo parecido a un bebé, pero es él y no me responde más.
Y mi mamá se acerca y me lo saca de las manos en un llanto de dolor que le conozco. Y levanta una de sus manos, chiquitas, en un gesto de tristeza y resignación. Me muestra que la mano no reacciona.
Con eso me afirma que lo maté. Yo lo maté.

13 agosto 2010

Mi caja de ahorro en besos.

Quizás no entiendas, porque nunca te lo hayas planteado, que todo lo que hoy te ame dependerá de lo que tengamos almacenado. Que vos y yo vamos sumando, y acumulamos los sentimientos, para épocas de sequía, huracanes o viento. Que cuando te reservas el cariño para mañana o pasado, hoy me hará mucha falta y lo restaré de lo antes dado. Y que a veces me expones al sufrimiento, de puro guapo o desmotivado, porque todo se soluciona con sexo o manoseo y sabés que con esto yo no miento. Quizás te sirva lo que digo y que lo que haya posteado, así avanzamos en las mejoras de lo que tenemos acumulado. Porque es real que la confianza y el avance en el conocimiento a veces apaciguan las llamas y el fuego del contrato que no estamos cumpliendo. Por eso te repito lo que varias veces he expresado, que yo reclame más besos no quiere decir que no me hayas besado... más bien tiene que ver con no poder manejar lo que siento desde que de vos me he enamorado y saber que se sobrevive con esfuerzo porque al éxito no lo tenemos comprado.

01 agosto 2010

(volátil)

con los ojos llenos de arena
la sal me cicatriza
y me escuece las heridas

a la par me agiganto
y desaparezco
sobre un charco de saliva

dejo la marca húmeda
de mi cuerpo
y calor de mi partida

hasta allí llegué arrastrando
suplicando fuego
más no sea una caricia

y del camino
me aprendo de memoria
una a una las caídas

las rodillas
ensangrentadas, mugrientas
infestas, podridas

entonces me elevo
y el dolor
se hace canto en la subida

el recuerdo
es más suave en el viento
de la despedida

17 julio 2010

espacio sagrado

Te siento distante,
no estás demasiado lejos...
aquí estabas
hace un instante...
pasabas detrás mío
lo vi por el espejo.


Estás frío, helado,
te quedaste de pronto mudo...
no sé el motivo
no lo hemos hablado...
y el miedo me paraliza,
se me hace en el pecho un nudo.


Me aterroriza tu ausencia,
aunque estés aquí presente...
me duelen los silencios
y hasta pierdo la paciencia...
es que no sé soportar
cuando te soy indiferente.

25 mayo 2010

Mi verso (rearreglado)

Castaña oscura
de ojos marrones
para nosotras
nadie escribe versos
ni hace canciones.

Pardas intensas
de piel corriente
a la espera
de un soneto o tango
por no ser diferentes.

En busca de un hombre
que por nosotras se desvele
y puesto en letras
o hecho canción
sus pasiones nos revele.

Y como nadie lo hace
y a los hechos me remito
yo misma me hago verso
y por castaña de ojos amarronados
escribo lo que escribo

20 mayo 2010

Cantando resucitaste

Pocas veces como ésta, el recuerdo se me viene creciendo
como la marea alta, asfixiante para quien no nade
Pocas veces como hoy, tu presencia me despierta
como si tu persona entre mis cosas andase
Habría días más calmos, de ciertas cosas dependiendo
parecen días invisibles, tu ser no es observable
Irónico el dolor que me atormenta, aún durmiendo
cuando te veo entre los sueños, palpable
Recuerdo de nosotros muchas cosas, las siento
algunas son sabrosas y otras amargas, casi intragables
No fuiste el mejor de mis amigos, te voy diciendo
aprendí poco de amar, mucho de ser amantes
No hubo ni una noche en la que te extrañase, confieso
mas hubo tardes negras, de esas inacabables
No te recuerdo tierno, oportuno, conteniendo
no te recuerdo bueno, ni atento o amable
Más bien recuerdo tus crueles mentiras sonriendo
tus trucos con las manos, decires inenarrables
Pero ves? Pocas veces te tuve así presente
como esta tarde asquerosa, gris, angustiante
Hoy me decido retirarte de mi memoria, porteño
Me voy a vivir al oeste, no te llevo como antes
Te dejo acá, tirado en un charco por almagro, muriendo
y yo me subo al auto, me voy sonriente
Para no encontrarte nunca, reviviendo
Para no encontrarte siempre, mutaste.

11 mayo 2010

Mientras los sueños se desangran...

Acá todo sigue igual, flaca. Acá todo duele, duele mal. Hay cosas que nunca nos enseñaron a manejar. Hay cosas que los viejos no te dicen que te van a pasar, hay cosas que la tele se calla; cosas que la vida ni siquiera te sopla al oído. Te caen como un baldazo. Se te enfrían en la piel. Te granizan los dientes. Acá no hay más amigos, acá ya no hay país. No hay ni guerra, ni paz. Pobre Tolstoi. Arrancaron hojas a lo bobo. Ya no hay libros. No tenemos más sueños, ni somos más dueños. De nada, flaquita. Te acordás que allá, en el laburo, creíamos que eramos esclavos? Olvidate, esto es tanto peor. Esclavos somos esto. Esto es ser esclavos, flaca. Los malos aplastan a los buenos. A los Buenos Aires. Y caminan muertos vivos entre las calles del microcentro. Otros, aún más desafortunados, gimen mudos. Sordos. No hay ni punto de referencia. Esto en la escuela no se enseña. Esto no es educar. Esto es la muerte. Flaca. Menos mal que todavía suspiro. Por vos. Flaca, mientras los sueños sangran te amo.
El amor es más fuerte. Más, que la muerte.

09 mayo 2010

confusión

Quiero desdibujarte, hacerte borroso, nublarte, hastar perder las líneas. Quisiera que, al pensarte, el pensamiento te busque y no sepa dónde encontrarte; que la búsqueda sea torpe.
Quiero desaparecerte. Hacerte, en mi cabeza, un N.N.; quiero que al torturarte, dejes de nombrarme. Quiero que, al soñarte, dejes de sonreir burlón. Odio cuando, en los sueños, me guiñas.
Quiero poder enterrarte, quiero dejar de llorarte; que mis lágrimas de sangre dejen de oxidarse, metálicas; que mi cuerpo no las sorbe. Por favor, dejame asesinarte, que tu presencia entre mis cosas es fantasmal, de color dudoso; y uno tras otro, vuelves en fila.
Deberías dejarme libre, quizás debas dejarme; deberías traerme una rosa a la tumba, quizás sea yo la que deba asesinarse, librarse, abandonarte, oxidarse... quizás sea yo la desdibujada, torpe; la que pierde a menudo las líneas.

14 abril 2010

Credo.

De a poco me enseña a ser, y yo me dejo enseñar…
Y aprendo a besar a pesar del enojo, y a dormir de la mano, aún cuando hayamos peleado…
Y me dejo domar, y voy soltando las riendas… él me ama más, para que aprenda
Que amar era otra cosa, y le abro el frasco a aquella mariposa…
Y de a poco le da un nuevo significado a creer, a pesar del pasado,
Vuelvo a confiar, aún sin poder ver
Que él me ama, independientemente de lo que ya haya amado.
Porque me ama, y eso se siente… y sentir, eso también se aprende.
Y voy dejándo moldearme para ser, de sus manos, obra y arte.
Entonces, de pronto, nadie me obliga… me siento libre y eso hace que vibre.
Puedo soltarme, él lo ha enseñado con gestos y palabras, lo he comprobado.
Si amarme así, lo acerca tanto,
Ojalá pueda enseñarle yo de algunas de mis cosas…
Quizás le guste al menos,
Cuando le canto.

11 abril 2010

I love you since I knew you...

Roxanne, quién te ha dado semejantes curvas?
Quién se puso sobre mi vereda, caminando sensual, mirándome, cual gato desafiante?
Quién te dijo, Roxanne, que a mi no me ibas a gustar?
Quién decreta mis placeres mentales, Roxanne?
Cuando te miro, imagino pornografía entre tus muslos. O me veo sugiriéndote con los ojos el camino a recorrer.
Roxanne, suavidad. Roxanne, olerte, tocarte, beberte. Roxanne, sabrías encontrarte conmigo. Roxanne, sabrás hallar mis rincones. Roxanne, planeo hacer con vos todo eso que nadie aprobaría. Ay, sí que probaría!
A ver, Roxanne, quisiera ser tu criatura celestial. Mirame, minón argentino. Quizás me alcance sólo con eso, con mirarnos. Y te dedique varios gemidos, quizás con eso nos alcance. Será que las chicas sí lloramos, quizás con eso nos alcance. Será que nadie más se atreve a pensarlo?
Con soñarnos tipo tres de la mañana, cuando nadie nos escuche recordarnos con la puerta entreabierta del baño, quizás con eso nos alcance...





06 abril 2010

Carrousel

Me siento apretujada. Un poco nerviosa. Taquicárdica.
Es el Otoño, estación que amo, que me sacude mostrándome las hojas caídas del pasado.

No estoy tan grave. No quiero estarlo.
Es esto parte del esfuerzo por aprender a evitarlo.
Me pesa el piso desde los pies hasta el cervix, me pesa en exceso la luminosidad nocturna sobre los párpados.
Es inexplicable, quizás no sepa cómo contarlo. No sé si sé decirlo. Sé resistir, y eso es tanto!
En el camino elijo, siempre distinto a lo explorado. Algo mejor yo puedo, es parte de avanzarlo.
Es doloroso el miedo. Perder cualquier detalle es mi fantasma. En sobrevivirlo está el encanto.
No odio lo que tengo. Tampoco lo domino. Vivo una mitología interna, vivo en mi propio laberinto.
Hoy he logrado parar, antes del horror y el espanto, puedo decir que aprendí y eso en mi mundo vale.

Vale por un paquete de garrapiñadas y otra vuelta gratis.