[todo lo que tengo se lo he pedido prestado a mi imaginación]


23 mayo 2008

fresco sobre lienzo gastado

UN VASO RAJADO QUEDÁNDOSE SECO DE ALGO CASI SIN GAS. UN PUCHO PEGADO CON CINTA CONSUMIÉNDOSE ENTRE MIS LABIOS. EL PELO REVUELTO URGENTE DE CARICIAS. LAS MEDIAS CANSADAS RESBALANDO DE MIS PANTORRILLAS.
UNA FRAZADA VIEJA HACIÉNDOME COMPAÑIA. EL VIEJO GATO NEGRO RONRONEANDO DÉBIL SOBRE MI VIENTRE. LA TELE GASTADA RUMIANDO ALGÚN DESHABITADO CANAL. EL TÉNUE SOL OTOÑAL INTIMIDÁNDOME.
.recuerdos de anoche que me mantienen despierta.

21 mayo 2008

instrucciones para perderte

-no desear perderte
-llamarte por tu nombre
-hacerme un tatuaje
-ser tu amiga y/o amante
-quedarme a dormir
-darte un beso en cada ojo y otro en la nariz
-dejar de fumar (o al menos intentarlo)
-enamorarme
-tener algo tuyo (objeto fetiche)
-hablar por teléfono de línea
-agendarte en el celular
-agendarte en la morgan
-nombrarte en mi casa
-hablar con vos antes de dormir
-invitarte a alguna fiesta
-desearte las buenas noches
-sacarte de la lista de friends del msn para pasarte a otro grupo
-comer pastas con malbec
-desearte
-ponerme Sun Moon Stars
-leer un libro entero
-ir a un recital
-regalarte una foto
-cambiar de trabajo
-usar el anillo calado
-escribirte de incógnita
-que pase el tren mientras camino por debajo del puente
-comer gelatina

*Pueden utilizarse todas o al menos tres de las instrucciones logrando el 100% de la efectividad.

11 mayo 2008

amores que matan

aplastarte las costillas de un abrazo
hacerte sangrar los dedos apretandote la mano
morderte un brazo
comerte, sin metáforas, la nariz
dejarte sin aire con un beso
coger hasta sufrir
cerrarte los ojos con un puño
quebrarte las piernas para que no te puedas ir
amarte mucho mucho
amarte hasta matarte o morir

de mi

lo que de mi queda es un vaso derretido sobre la mesa de luz, un montón de cigarrillos mal fumados, una hebilla.
de mi queda un pantalón, cayéndose por no subir del todo a la silla. un par de botas de tacos gastados.
un bolso abierto en tu sofá, miles de cosas revoltosas desparramadas en su interior.
lo que de mi queda es el celular que suena entre las sábanas. una lagaña chiquitita, y el pelo enmarañado junto a tu pelo que, injustamente, duerme prolijo.
lo que de mi queda es una cena preparada a base de luncheon tickets y llamadas, seis porciones de pizza de mi quedarán para servirte de testigo.
lo que de mi queda es resaca. un sabor agridulce a fernet y marihuana.
lo que de mi queda es un alarido en medio de la noche pidiendo no más cosquillas, un hormigueo en la panza y tres mordiscos.
entonces suena una vez más el celular y de repente todo lo que de mi queda se reune. y rejuntada, me visto, agarro mis cosas, me peino, me limpio la lagaña, guardo la pizza en el horno, me lavo los dientes y me tomo algo para el dolor de cabeza, te doy un suave beso en la nuca y me voy.
Y si no fuera por la pizza como testigo, aquí no ha pasado nada. no queda nada de mi.

09 mayo 2008

Malabarista

Abre los ojos. Apaga el despertador.
Salta de la cama y silenciosa agarra la toalla, se toma la pastilla y se saca el reloj.
Prepara la leche y la pone en el microondas.
Abre la ducha.
Vuelve a la cocina, se toma la leche.
Se mete en el baño, se ducha, se seca.
Se peina y vuelve al cuarto.
Se pone el reloj.
En penumbras se viste y sale al comedor. Allí se maquilla.
Una última vez, entra al cuarto y besa a la nena.
Sale de la casa, camina cinco cuadras, toma el colectivo.
Viaja. Trabaja. Viaja.
Camina siete cuadras.
Retira a la nena del jardín.
Besa. Abraza.
Dobla la ropa, la guarda.
Prende las hornallas. Pone la pava y la sartén.
Prepara mate y la cena.
Abre la canilla del baño.
Baña a la nena.
Le da la cena.
La mima. Miran tele.
La duerme.
Lava los platos.
Fuma un cigarrillo. Lee.
Se pone el pijama. Se acuesta silenciosa.
Pone el despertador.
Duerme.
Abre los ojos...

06 mayo 2008

des-espera

Miré el reloj.
Ya me había contado las baldosas. Las chiquitas y las grandes. Y contando eso, había sacado las medidas. Y la superficie. Sabía cuánto salía ese cuarto de dos y medio por cuatro porque, también, sabía el precio del metro cuadrado en ese barrio.
Ya había leído la agenda y me había recordado a mi misma las cosas que tenía que hacer mañana, pasado y la semana que viene. Y de lo que no me tenía que acordar, también ya me lo había acordado.
Me repasé las revistas de la mesita que tenía al lado y le ví la casa nueva a muchos famosos. Las tetas nuevas a más de una y las parejas de la farándula que se habían peleado (que por lo viejo de algunas revistas ya se podrían haber amigado).
Miré el reloj por vez número diez. Y sólo diez minutos habían pasado.
Cuatro cuadros de Van Gaugh. Preciosos, me encanta Vincent. Pero ya los había mirado como cinco veces a cada uno, y los marquitos dorados también.
Conté y había cinco sillas por hilera y tres hileras de cada lado del cuarto. Treinta personas podíamos estar al mismo tiempo mirando el reloj, moviendo el pie, mirandonos las uñas, acomodandonos el pelo, todos al mismo tiempo. Mientras pasaban tres minutos más.
La ventana era de casa antigua, pero las paredes de verde musgo daban estilo modernoso. Dos carteles de cada lado. Ya los había leído pero los releía esperando que se abriera alguna de las dos puertas. Porque bien no sabía de que lado me tenían que llamar.
Tengo puchos, tengo chicles, todos estos boletos son para tirar, la tarjeta del subte, dos de crédito, la del trabajo, la foto de la nena. Dos aspirinas, una gomita de pelo, un brochecito, una estampita por cincuenta centavos, una miniatura de perfume y el cepillo de dientes. Una carta vieja que quién sabe para qué la quiero!? y una postal de un bar.
Miré el reloj. Habían pasado dos minutos más.
Hice la lista del super, repasé, no me tengo que olvidar del vinagre. Ni del jabón en polvo.
Miré el reloj. Nada. Dos minutos más. La eternidad.
Saqué el sobre.
Teniendolo en la mano quizás se apuren.
Entró la de enfrente. Salió un tipo, entró el de al lado.
Miré el reloj. Tres minutos miserables. Qué castigo.
Me canté a mi misma: Drive my car.
Saqué el celular seis veces. Una borré los mensajes de texto, otra miré las fotos, un par más miré la hora.... como si en el cosito ese fuese distinto y pasara más rápido!
Miré el reloj. En punto. Ahora me toca.
Abrí el sobre, leí todo dos veces. Tengo todo en orden, pensé.
¡Si tengo todo en orden, para qué carajos espero! también eso pensé.
Me llegó un mensaje...lo primero que miré fue la hora.
Cinco minutos habían pasado. Ahora estaba en condiciones de quejarme.
-Perdón, le falta mucho para llamarme?
Me habían mandado a sentar sin demasiada certeza. MASOMENOS era un término inapropiado.
Me soné los dedos. Uno por uno.
Llegando al anular se abrió la puerta.
-Srta. Parra? Srta Parra?!
Mierda, me tocaba pasar a mi.

03 mayo 2008

vuelos

día de filos y navajas
de sangre que chorrea desde las sienes
día de dedos en carne viva
de arañazos en las mejillas

día de gritos penetrantes
de piscóticas pesadillas
de frenéticas corridas
de frías lágrimas perpetuas
hoy es una de esas noches en las que sueño que me muero, que me muero de sueño, que no me despierto, que sueño que me despierto, que me ahogo, y sueño que no puedo despertar.
Una de esas noches en las que sóla podría pasar del gris al negro, del negro al fucsia... rápidamente y saltar... y soltarme... y volar!

27 abril 2008

Tengo...

tengo para darte un par de pies fríos
para que los uses en las noches
para que los pegues a los tuyos
para que los guardes, ya no serán mios.
tengo unos cabellos largos y salvajes
los enrieda el viento de otoño
los arregla el sol de invierno
para admirarlos como si fueran un paisaje.
tengo manos delicadas y algo suaves
para hacer comidas ricas
para hacer caricias breves
para que las necesites, las quieras y agarres.
tengo un cuerpo voluminoso y completo
para acompañar al tuyo
para acurrucarme y reposar
para que al tocarlo te sirva de amuleto.
tengo esas cosas y más
tengo memoria y deseos
tengo pasado y futuro
y miles de cosas que nunca imaginarás!

17 abril 2008

cruel espera

reprimo
fuerzo una distancia
contengo
refuerzo paciencia desgastada

revivo
propongo una pausa
elijo
espero repleta de ganas

afirmo
sentimientos fuertes
cuido
los guardo apasionada

sabelo
nada de esto pasa
existo
respiro cuando me amas

que el tiempo nos diga
si estamos errados
si algo de esto se escapa

que el tiempo nos marque
si vamos acertando
cuan cerca viven nuestras almas

entonces me acuesto
ahora solitaria
y te dejo un espacio en mi cama

respiro y exijo
elijo y espero
afirmo y contengo
amor entre mis manos
para darte de a sorbos
cuando entres en mi alma
cuando nos colme la calma
cuando vengas a mi cama.

16 abril 2008

VI: de amor, de dolor y de muerte

Estás más flaca... huesuda.

Estás bonita como siempre...algo pálida.

Tenés el pelo raro... un tanto desaliñado.

Qué manos frías!

Hueles raro, distinto.

Estaba esperando verte, para poder decirte que te extraño. Y acá te encuentro, en el mismo lugar donde te dejé la última vez.

Creo que acá, en la misma posición te dije adiós, y que te iba a amar siempre.

Bueno, sigo amandote, vine a recordartelo.

Te encuentro más callada que nunca, con los labios morados de silencio.

Con ese traje negro que tan bien te quedaba cuando más carne lo rellenaba.

Espero que me estés escuchando, lo que tengo para decirte es importante: me dueles en el pecho, tu ausencia me acuchilla cada mañana y me destroza la cabeza por las noches.

Estás ahí? Estás muy muerta, amor. Y eso me pesa.

13 abril 2008

Viajera

Extraño.
Como el olor a frío de Buenos Aires empezando el otoño...o la luz de entre las hojas de los plátanos de primavera.
Tanto que me siento perdida.
Sufro el desarraigo, como viajera de meses y años fuera de mi casa.
Me pierdo en los bares de besos ajenos, bebiendo de labios que no son mi vaso.
Camino errante entre calles que nunca son los brazos de aquél que me ama, y no me conducen a casa ni terminan por depositarme en mi cama.
Extranjera mi mano entre cabellos y ojos cerrados, no hay miradas que entiendan el lenguaje que sólo se habla en el país que nosotros creamos.
Extraño.
Como cantar el himno que ya no canto, aquél suave "te amo" que suena tan dulce salido de nuestras patrióticas bocas unidas.
Cargo un bolso con pocas pertenencias y empiezo a pensar que volver sea tan complicado.
Llegar a la casa, esa respiración acercandose, y saber que a vos, mi país, te he extrañado. Abrir las ventanas, mis ojos doloridos, y llorar por los meses separados. Reencontrarme con mi calles, tus brazos, que me lleven de nuevo a la cama...para descansar y cantar que "te amo".
Beber de tu boca un beso bien largo.
Siento el desarraigo, cual viajera de meses...
Estaba pensando, quiero sacar un boleto de vuelta a nosotros y que me reciban tus manos rodeando mis hombros, acariciando mi cuello...abrir las ventanas, mis ojos, mirarnos y encontrar que nada ha cambiado.

24 marzo 2008

Soledad King Size

Muchas noches, como ésta, me he planteado que amar es sólo una cuestión de convicción y perseverancia. Que es simplemente decidirse y lanzarse al sentimiento, sin importar a quién esté dirigido, como si éste estuviese siempre dispuesto a acogernos. Algo así como un auto-Mc del corazón.
Es en esos momentos que empiezo a darle vueltas a la idea, buscando la manera de amasar algo bueno para poder satisfacer mi hambre de soluciones a la soledad, y me encuentro con ciertas complejas contradicciones. El amor intenso se me ha presentado de la misma forma que la hipótesis enunciada, se me paró delante y todo fue en esa dirección hasta su deceso. Y, si bien podrán dudar de mi insistencia, paciencia o decisión para cuidarlo o sostenerlo, en ese momento salté sin redes a algo desconocido que duró lo suficiente como para hacer mella en mis vísceras.
Lo que vino después de eso es quizás lo que me desata la catarata de preguntas sin respuestas suficientes. Pues elegir al azar a un "otro", aún de entre una lista bien filtrada, no me ha resultado de ninguna manera. Y uno tras otro, los fracasos resaltan más la distancia entre el amor y la soledad.
Todo comienza con un entusiasmo inexplicable y una dosis de ceguera temporal para evitar las incompatibilidades, despreciar los defectos y acrecentar las coincidencias. Avanzar, si sólo dependiese de voluntad, debería ser sencillo... o costoso pero, realizable. Mas con el transcurrir del tiempo ciertas asperezas hacen complicada la rutina hasta convertirse en molestias importantes que llevan a la muerte de cualquier posible sentimiento.
Era elegir o ser elegido? Era seguir el camino a pesar de todo o el sendero se abre frente a nuestros ojos sólo cuando estamos en compañía de la persona adecuada?Quizás mi primer experiencia fue, aunque casual dado que no lo había elegido a conciencia, momentáneamente exitosa de puro magia o milagro. O por el contrario, puse mis primeras buenas ganas allí y alimenté mi relación con intención de ver crecer al amor?
Hoy, que me siento algo cansada de intentar llenar el lado vacío de la cama ancha haciendo la vista gorda a muchas dificultades, mis ganas están algo estropeadas y todo se hace más difícil.
He intentado con los vagos, los bohemios, los artistas. Con los de exactas y con los de derecho. Con locos como yo, con los sanos para no perder el equilibrio. Con románticos y con desprendidos. Y ya la mala fama podría empezar a pesarme de tanto probar! Es que en días como hoy, con los ojos bien abiertos a las tres de la mañana, intento imaginarme con qué clase de persona habría de funcionar (!?) si es que de perseverancia y convicción se trata...Por lo visto, así no ha de trabajar mi corazón si no, no estaría buscando tema para teclear y teclear en vez de volver a la cama.
(escrito por kaмala para El Candil - www.elcandilarmenia.blogspot.com)

21 marzo 2008

Cuatro estaciones

Una tarde llegó un Otoño, con vientos huracanados del sudeste girando al sur. Con pocas hojas caidas pero mucha angustia en el pecho. Como era costumbre en esta época del año.
Nadie entendía el porque del favoritismo, la insistente pasión otoñal.
Ese fenómeno inexplicable definitivamente traia nudos en la panza, lágrimas sin excusas, nostálgias, soledades insoportables.
Eran los días acortándose para hacerse finitos, donde no cabía el amor pero sí la desesperación.
Cuestión: llegó el Otoño ansioso. Ansiedad como cada año y Esha, deshaciendose por dentro, muerta de miedo sentía teñirse de gris.
Mientras se empezaba a ahogar en llanto, miró por la ventana buscando consuelo en hojas secas y marrones (color cálido, por cierto) y pidió: seas quién seas, esperes lo que esperes...sacame de acá.
PUM
...y el Otoño llegó.

incongruente

Insultando en voz alta me acerqué, pero en realidad quería alejarme. Caminaba con dificultad ya que había tomado más de la cuenta.
Forcejeamos, me estabas besando a la fuerza. O quizás quería dejarme besar para poder olvidar...pero era una lucha interna la que no me dejaba en paz. En el manoseo, mis golpes parecieron caricias para tu estropeado corazón y tus caricias, por el contrario, me sentaban como latigazos en las nalgas.
Era una explosiva noche de doloroso descontrol. Era fácil adivinar, era preferible ni pensar!
Cuatro "rockanroles" viejos daban justo el tiempo para sacarse la remera y sudar.
Oh, si que podiamos hacerlo muy a mi pesar.
No sabría decirte si esperaba algo menos que eso. Ni tampoco si me daba miedo estar una vez más en el tren de vuelta a casa pero esta vez sin boleto, de colada.
Arruinar, arruinados, era Ferpecto. Yo, que siempre puedo ser una perra inmunda, no dejaba de mostrarte mi lado más oscuro de la luna con el pelo revuelto y las zapatillas puestas.
Nunca me detuve a mirar si estabas acompañandome o ya estaba sola otra vez. Claro, jamás lo hacía cuando el objetivo era salir corriendo una vez más.
Llamate como quieras, hoy ya no importaba. Ni ayer, ni mañana. Tu voz era la del rock que empezaba a acabar. Tu cara, un reflejo de la mia? Tus manos no eran más que una extensión de mi piel al aire libre.
Y yo era Yo. Como casi siempre. Como casi todas las veces que quería salir de un problema aspirando mierda. (muerte por asfixia tal vez) Sí, te pedí que me pegaras, no entendiste mal. Quería una palma abierta marcada en la mejilla para poder acordarme al despertar, si es que lo hacía, que la noche larga había sido buena...mmmm muy buena.
Por desgracia, o inexplicable casualidad, me abrazaste... entonces sin remera y sin destino tuve que salir corriendo.
(ahora que iba con zapatillas no sentia el calor del pavimento!)

Violent Art

Ganas de hacer arte.
Pared en blanco. Gota de sangre en mi dedo índice.
Tentación.
Tocando la impoluta pared, comienzo.
Entonces me excedo.... corto mi palma para obtener material. Plasmo ideas, visiones, expreso.
Me abro las venas.
Y alocadamente...semi psicótica, en trance, la creación es un hecho.
Me retiro para poder observar.
Soy un charco de lo que hace un rato estaba dentro mio. Y una pared bordó habla ahora por mi.
Fin.

15 marzo 2008

sueños de otoño

Sueño que te olvido y el sueño es pesadilla y sufrimiento.
Sueño y me despierto, te busco y no te encuentro.
Sueño que te sueño.
Sueño y me estás acariciando.
O estás abrazandome sonriente, con los ojos brillantes de felicidad. Yo los reconozco, así te sueño.
Sueño que tenemos una casa, hijos y hasta un perro.
Sueño en colores el futuro incierto. Pero como lo sueño, es mio y verdadero.
Sueño que envejezco y a vos también te sueño viejo.
Y sueño viajes, y así miles de momentos.
Sueño tormentas, oscuras noches de desvelo... pero en mis sueños conmigo estás despierto.
Sueño pasión y porque no lo es todo, cansancio a veces sueño. Ardientes noches de deseo... y noches sólo de sueño.
Sueño que por fin eras mi compañero. Que encuentro en esta historia tan difícil a mi tan preciado dueño.
Sueño que después del sufrimiento llega la calma y que acaba el revuelo.
(Un sueño podría ser premonitorio.) Sueño. En mi mente todo está muy bien dispuesto.
Quizás sea sólo eso... un sueño.

08 marzo 2008

Crunch, Ñam!

Te muerdo, te mastico, saboreo. Te deseo y fagocito lentamente. En mi boca te deshaces, te trago y enseguida entras en mi torrente sanguíneo.
Eres alimento de mis células, de la yema de mis dedos hasta de mi corazón.
Tu jugosa carne para mi animal instinto es un manjar. Con los dientes te poseo, con la lengua te recorro, mi saliva te derrite y te empiezo a digerir.
Eres un plato delicioso, suculento, y yo estoy hambrienta de tu ser. Entonces te proceso, te cocino, te preparo. Te sazono, te aderezo, te dispongo.
Estás listo. Te observo y comienzo a deglutir.

28 febrero 2008

0: prólogo al amor

Sí, definitivamente amar marca la diferencia.
Estar enamorada o no hace del día, del mes o del año algo bien distinto. Y eso a lo largo de mi vida se ha notado siempre.
El amor de la costumbre bien ha sabido diferenciarse. La paz de saberme bañada por las aguas transparentes de los sentimientos cálidos fue evidentemente opuesta a la brea caliente que me quemó cuando la soledad pesaba sobre mi como una tormenta personal.
Y como soy el reflejo de lo que escribo o viceversa, en cada pedazo de papel descubro luminosidad de mis días amantes.
Disfruto de la rima cuando gozo de cada latido compartido. Regalo graciosa cada aliento, tecleo dichosa e imprimo cada letra entrelazada a la siguiente con pura melodía.
Es así como, desde que nace hasta que muere el amor, un sinfín de relatos recorren cada estadío de mi enamoramiento. Aunque siempre espere en cada comienzo la eternidad.
Y releer eso me devuelve a la vida cuando me hundo en la obscuridad.

24 febrero 2008

IIII: amor y Soledad

Soledad te extraña y se sorprende.
Se despierta un día, no muy lejos del día en que te conoció, pensando en vos. En qué será de tus cosas, qué estarás haciendo e inocente se pregunta si de pronto estarás pensando en ella. Inconciente! Se está metiendo en problemas, lo presiente.
Pasa el día, llega la tarde y distraida seguís ocupando espacio en su mente. Pasa también la semana y la curiosidad se va transformando en firmes deseos de volver a verte. Le sobra el tiempo cuando no te tiene cerca, aunque tenga repleta la agenda de compromisos tangibles.
Suena ilógico, reflexiona e intenta distraerse. Mas el reloj gira loco y como novedades no tiene quiere tenerte.
El deseo se ve aplastado por un querer abrasador. Y volvés y con vos llega todo lo que creía perdido.
Entre Soledad y vos hay tantos supuestos destinos cruzados que ninguno evita mirarse. Se rie tanto que le duelen los pómulos, y sonriente llega y sonriente se va... y cuando se despiden ella comienza a extrañar.
Es así que decide que esto esta mal, pero ya no sabe como sacarte del medio del pecho, donde clavaste un puñal tibio y le hiciste acordar que tenía corazón.
Un descuido y una confesión los deja desnudos, puras palabras de amor. Y como del dicho al hecho no hay ni media cuadra, se besan en una esquina. Soledad tiembla porque del pecho se le escapan los latidos y cree que va a sufrir. Oh, sí, claro que lo hará!
Está presa de un amor que la rescata de sí misma y todas sus miserias. Alguien que la protege, la mima, la cuida, la enamora, la perdona, la halaga, la seduce, la acaricia, la mira, también la quiere, la desea, la extraña, la acompaña, la confunde, la abandona, la rescata, la levanta, la persigue, la alcanza, la espera, la llama y también le corta. Es que ella hoy, como pocas veces en su vida, sólo quiere y ama y extraña y como siempre, llora. Vos no estás siempre, porque como no estas solo, sólo queda Soledad.
Te quiere, pero sabe que no tiene lugar. Te encuentra, te explica, la entendes. Entiende. Se despide y tanto tarda en volver a su casa que se encuentra en tus brazos. En una misma cama luchando desnuda contra el amor. Pues sí sabía que iba a ser peor. Era obvio que amarse para siempre empezaba con sacarse la ropa y seguía con hacer el amor.
Ahora huele tu perfume en cada rincón. Y llora por la noche cuando sola está.
Soledad espera angustiada porque sabe que te vas.
Y reza... porque ya no sabe que esperar...

06 febrero 2008

no llores..

Ay, nena! No llores... ya va a pasar. Todo pasa.
No recordás mucho más suave aquél invierno de cama y oscura soledad? Las ganas de morirte y no saber qué hacer? El frío de la calle calandote los huesos y vos asfixiada igual aunque te tragaras el aire del planeta entero... la sangre que chorreaba de tus manos ya no se huele en cada esquina. No trabaja menos tu cabeza como si te hubiesen extirpado medio cerebro!?
No te olvidaste ya de por qué amaste a quien has amado con tanta intensidad?! Esos besos risueños, y el semblante iluminado... el verano en carpa y todo eso, no parece ya una historia de algún libro de los que te has leído?
Esas primaveras fucsia de verborragia y desmesura no quedaron opacadas por la estable rutina? No guardaste en una bolsa negra todas esas musculosas con leyendas sexópatas y provocativas?
No es acaso sólo una foto el dolor de la ausencia? Si ya no caminas por las baldosas del cementerio, ni pensás todos los días en todo lo que quedó por charlar... no se hizo cayo la verdad?
Corazón, no te sientas decepcionada, ya todo va a cambiar. Y si no cambia ya te vas a acostumbrar.